Por: Dra. Anabel Ochoa
El orgasmo masculino es muy
evidente porque suele ir acompañado de la eyaculación; al hombre se le quedan
los ojos en blanco con cara de perturbado y aúlla como un lobo, además que el
pene se vuelve a quedar flácido después. Pero si pensamos que la mujer miente
con los gemidos y que no eyacula, la
duda sigue eternamente en el aire. ¿Cómo saber? Si es la mujer la que pregunta
porque duda, , está clarísimo jamás tuvo un orgasmo. Y no es la única: Un 10%
de las estadonidenses adultas no lo sintieron jamás; de las latinas hembras
mejor ni hablamos.
Un orgasmo femenino es también
una convulsión , un éxtasis, una descarga de tensión. Hay espasmos , contracciones
intensas de la vagina y el útero, que oscilan entre tres sacudidas para las más
discretas hasta quince o más en las mujeres ardientes, que inician con
intervalos de 0.8 segundos entre una y otra para ir uniéndose hasta ser casi
una sola encadenada al final, cayendo luego en el relax. Diríamos que se trata
de una especie de “ataque epiléptico” pero en rico. De modo que no se puede
confundir con un gustito, con un estornudo, o un “no sé si fue”. Por algo la
palabra “orgasmo” viene del griego organ=estar llenos de ardor, y también lo conocemos como “clímax” (del griego
klimax=escalera) o “acmé” (cumbre, cúspide). Pero aquí lo que hay que saber es
que los orgasmos femeninos se producen principalmente desde el clítoris, no en
la vagina, y que normalmente hombres y mujeres andamos despistadísimos al
respecto.
Manipular el clítoris,
acariciarlo con la mano o con la lengua es suficiente para producir orgasmos. La
vagina tiene mucho menos terminaciones sensibles, y de hecho durante la
penetración la mayoría de los orgasmos vienen procurados porque la postura
permite el golpeteo sobre el clítoris. Por eso en una penetración vaginal por
detrás (“de perrito”), será necesario que el amante lo acaricie al tiempo si
quiere buenos resultados.
Durante mucho tiempo se
discutió si había una clase de mujeres con orgasmos en el clítoris
(clitoridianas), a las que se tachaba de inmaduras o viriles, y otras con
orgasmos en la vagina (vaginales), a las que se consideraba más sensatas. Hoy se
sabe que hablábamos de lo mismo.
Si hay que decir que la
penetración vaginal procura una sensación de ocupación muy placentera que no la
da el clítoris por sí mismo. Otro dato importante es que, mientras que el
hombre tardará en recuperarse de un orgasmo, la mujer en breves minutos puede reanudar
la tarea y repetir infinidad de veces. Por eso se dice que la mujer es
multiorgásmica (de orgasmo múltiple o secuencial por naturaleza), aunque hay
algunos hombres que pueden tener varios orgasmos secos seguiditos sin eyacular.
También se ha hablado mucho de que existe una especie de eyaculación femenina,
pero en realidad es lubricación abundante, excesiva en algunas mujeres que al
excitarse emanan cantidad de fluido.
Cuando una mujer no llega al
orgasmo, la mayoría de las veces se debe al desconocimiento en ella de su
propio cuerpo, y falta de técnica sexual en ambos; no se vale sólo decir que “no
hay mujer frígida sino hombre inexperto”.
Pero tampoco se vale decir aquello de ¡frígida! (fría) a manera de insulto, y además
que ahora se llama anorgásmica (sin orgasmo).
Revisa también los miedos al
sexo, al embarazo, los traumas de infancia por malas experiencias, los bloqueos
educacionales (tremendos en la mujer que no se permite gozar), los rencores de
pareja, y todo el material psicológico que conlleva el placer. Si hace falta
pide ayuda al psicólogo o al sexólogo (no al ginecólogo que de esto no tiene
idea).
Cuando hay dolor a la penetración
se llama dispareunia (Dyspáreunos=mal acoplado), además de por todo lo anterior
puede ser por resequedad vaginal, que se soluciona con un lubricante o –ahora sí—primero
ir al ginecólogo.
FUENTE:
LIBRO: "Respuestas para vivir una sexualidad inteligente y segura"
AUTOR: Dra. Anabel Ochoa.
EDITORIAL: Selector S.A. de C.V.









