martes, 16 de junio de 2015

¿Por qué nunca nos hablaron del clítoris?

Por Dra. Anabel Ochoa

Resulta curioso que la mayoría de las mujeres de occidente no saben que tiene clítoris, mientras en Africa se lo cortan desde hace cientos de años para que no gocen (6,000 amputaciones diarias en el mundo). Habrá que preguntarles.
El clítoris es el único órgano del ser humano que sirve exclusivamente para el placer, y lo tienen las mujeres. El pene masculino es en realidad un multiusos que  a veces orina, a veces eyacula. Pero el clítoris femenino no tiene otra utilidad. Es similar a un pene diminuto en su estructura (2 cm de largo x ½ de ancho), con su cabeza (glande), y su pellejito, y se pone erecto y duro al estar excitado. Pero no está dentro de la vagina, sino afuerita, en la parte superior de los labios mayores de la vulva, o más fácil: Pon el dedo en el ombligo, baja en línea recta, y cuando digas ¡aaay!, ahí mismo está. Las mujeres raramente han visto su cuerpo ante un espejo y con las piernas abiertas (cosa que debieran hacer por cultura), por eso ni siquiera saben lo que tienen. Los hombres acostumbrados a ser rápidos, penetradores, tampoco saben del chiquito femenino. Luego que si las mujeres son frígidas, que si tardan...Habrá que esmerarse en los lugares oportunos, porque acariciando el clítoris, con la mano o con la lengua, se pueden producir directamente orgasmos femeninos, sin embarazo, y sin depender de la velocidad del falo.
Por desgracia en muchos países islámicos (Egipto, por ejemplo), se les corta el clítoris a las niñas antes de casarlas, para que no se toquen, para que no sean infieles, para que no gocen, para que no sean malas. Esta intervención la hacen las matronas o los barberos con un vidrio, con una lata, sin anestesia, y muchas mujeres mueren por infección o hemorragia, y si quedan vivas estarán castradas para tranquilidad de la prepotencia masculina que llama cultura a la tortura. A veces esta terrible maniobra va unida a la infibulación (cerrar la vagina con un anillo o cosería con espinos).
Las organizaciones de derechos humanos y feministas de todo el mundo luchan por acabar con estas prácticas, que se conocen como “clitoridectomía” (del griego kleitorís = clítoris + ektomé = escisión), “ablación”, “mutilación sexual” o “castración femenina”. Solo el saber esto nos permite perdonar un poco que en nuestra cultura nunca nos hablaron del clítoris y que, a lo más, dijeran: “niña, déjese ahí”.

  
FUENTE:
LIBRO:                        “Respuestas para vivir una sexualidad inteligente y segura”
AUTOR:                       Dra. Anabel Ochoa

EDITORIAL:                Selector, S.A. de C.V.

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