sábado, 9 de mayo de 2015

Erotismo Literario

...Había escuchado sobre el arte del placer era una estupidez, mi corazón se aceleraba como si fuera a estallar, mi garganta se secaba como un desierto por el calor infernal, sus ojos se entrecerraron a cada centímetro que avanzaba y algo extraño me pasa pues mis manos temblaban, había leído muchas cosas en revistas de mujeres, incluso vídeos de esos que son para uno mismo satisfacerse... pero esta era diferente pues no era causado por imaginación era real, sentí a cada segundo acercarse a mí y su fragancia envolvía todo el entorno con un toque a jazmín...entonces nuestros labios se tocaron y mi mente quedo en blanco...mis manos se desesperaron por buscar su cuello, nuestras lenguas jugueteaban como si lo hubieran hecho desde hace mucho tiempo; mis manos inexpertas intentaban quitar sus ropas para descubrir su desnudes perfecta y hermosa…
Jamás tuve ante mí a una mujer desnuda, joven, bella y nerviosa como era de esperarse, pues era la primera vez que los dos, probaríamos los manjares del sexo, recorrí cada parte de su cuerpo pues quizá no hubiera otra ocasión para repetir este momento, ella se dejó llevar por el mar del deseo, ese que hacían acelerar la respiración de su cuerpo temerosos e inexpertos pero ardiendo del deseo nos fundimos en un solo cuerpo hasta explotar en un grito placentero, al final sonreímos y nos abrazamos pues era la primera vez que supimos lo que es entregarse a los deseos del sexo.

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