miércoles, 13 de mayo de 2015

¿Qué tan importante es el tamaño del pene para las relaciones sexuales?

Por la Dra. Anabel Ochoa

No hay hombre que no se haya obsesionado alguna vez con esto. En la educación machista siempre existe el peligro de ser menos que los demás varones, que otro que tenga el pene más grande que el tuyo. Para colmo, las observaciones fortuitas en un urinario o mingitorio, hace que compares el tuyo – visto desde arriba-  con el del vecino ojeado de medio lado. Sin remedio, por el ángulo de visión, el que observes a derecha o izquierda parecerá más grande, ¡cuestión de perspectiva!.
De cualquier modo vayamos al grano. Digan lo que digan, cuenten lo que cuenten, la vagina femenina tiene una sensibilidad en los cinco primeros centímetros. El resto es una cuestión visual, ideal, fotogénica. Pero además, un pene grande no es precisamente el secreto de un buen amante. Basta saber que el tamaño general tiene que ver con las razas. Los negros africanos tienen la talla más grande; los orientales, la más chiquita. Y fíjate que son justamente los japoneses los hombres mejor considerados en la cama, los más hábiles.
El arte amatorio hindú es relativo a este respecto, en vez del absoluto “grande” o “pequeño”, apuntaban que según el tamaño de su pene (lingsam) hay hombre-liebre, hombre-caballo, y hombre-toro. Cada uno de ellos tendrá la manera de hacer el amor, y esto lo hará ideal para unas parejas y no para otras.
La ocupación de la vagina es un dato placentero cuando los cuerpos se juntan, de otro modo sólo puede resultar frustrante o molesto. Pero además, no olvidemos que la mujer no tiene ahí su máximo orgasmo sexual, sino en el clítoris – y está afuera, no adentro-. Por tanto, las artes amatorias masculinas no dependerán en ningún momento de sus centímetros de pene, si no de las caricias previas, de su disposición, de sus manos, tal vez de su lengua, y, sobre todo, cómo manejar los tiempos de excitación. Te diré por el contrario que es mucho más problema tener un pene grande que tenerlo chico. Recordemos cuando en la guerra de Vietnam las sexoservidoras orientales huían aterrorizadas ante los soldados negros que requerían sus servicios.

En nuestra cultura, el tamaño medio viene a ser de unos 10 cm en reposo, pero ten en cuenta que en erección los penes grandes aumentan muy poquito, y en cambio los chiquitos son los que dan sorpresas al inflamarse. En último extremo, un pene con menos de 2 cm erecto sí impide la penetración, y es lo que llamamos un “micropene”. De ahí en adelante lo demás son ñañaras.
FUENTE:
Libro                          “Respuestas para vivir una sexualidad inteligente y segura”.
Editorial:                    Selector S.A. de C.V
Año de edición:         1998
Autor:                         Dra. Anabel Ochoa

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