martes, 12 de mayo de 2015

¿Qué son los anticonceptivos de emergencia?

Por la Dra. Anabel Ochoa.

Estos anticonceptivos de los que ahora se habla como nuevos, en realidad no lo son. Más que una nueva sustancia, el truco con los que ya conocíamos, pero de aplicaciones tremendamente prácticas. Se trata de sobredosis de la píldora anticonceptiva clásica, pero tomadas después de una situación imprevisible: Condón roto, fecha equivocada, etc., y de manera especial en una violación. Estas hormonas impedirán el embarazo velozmente antes de que el óvulo femenino no sea fecundado por los espermatozoides. Por eso es indispensable que sean tomadas después de las 72 horas siguientes a una relación peligrosa. Y que el embarazo no se produce en el mismo momento de hacer el amor, el proceso tarda, y es precisamente ese tiempo el que vamos aprovechar en esta situación.
Los espermatozoides tardarán unas 24 horas en llegar al óvulo de la mujer; ya ves que aunque tengan fama de rápidos nadando con su colita, sin embargo toman su tiempo en la carrera por el vientre femenino. Sin embargo, existe una especie de pensamiento mágico respecto al embarazo, que te hace creer que allí mismo en los brazos de Mariano [jeje o como se llame tu novio o pareja], ya sientes al niño, o esas ideas  de que tus papás saben qué noche te fabricaron; pues fíjate que no, que igual fue al día siguiente.
La sobredosis de píldora (hormonas femeninas en definitiva) hará que de inmediato ocurran tres cosas posibles:
1)    Si estamos en el ciclo menstrual, el ovario ni siquiera soltará el óvulo.
2)    Si estamos en los días fértiles, el óvulo  o será receptivo y no se dejará fecundar, diciendo al espermio ¡Hasta crees!.
3)    En caso incluso de que llegara a ser fecundado, la situación hormonal que crea la píldora no permitirá que anide en la matriz, no estará acolchonadita para recibirlo, y si no hay anidación no hay embarazo.
A cuenta de este último detalle hay quien ha visto en ella un abortivo, pero realmente la mujer aborta espontáneamente en muchas de las menstruaciones sin darse cuenta, porque el huevo estaba defectuoso o porque no había las condiciones en el útero para que se implante el huevo, para que anide. Sólo cuando esta anidación se produce, decimos que hay embarazo, porque sólo así nos dará positivo una prueba del mismo y no antes.
Esta píldora ya se viene manejando de este modo en toda Europa, desde hace varios años, y en México, son los grupos feministas quienes viene hablando de ella, dando cursos a las mujeres, porque son conscientes que esto evita muchos abortos al impedir un embarazo no deseado. También se conocía como “píldora del día siguiente”, o “píldora del después”, pero a este respecto conviene saber que existe un acuerdo internacional para no llamarla así sino realmente “píldora de emergencia”, y ello es con el fín de que se utilice solamente para situaciones excepcionales. Como por desgracia vivimos en ambiente que preferimos pedir perdón que pedir permiso, habrá que puntualizar que no es un método anticonceptivo de rutina sino literalmente de emergencia, y emergencia no es que te vayas a echar la siesta con tu novio o tu pareja planificadamente. De hecho, tomar así la píldora, supone una sobredosis hormonal, y tomarías mucho menos con tu pildorita de antes día a día. La manera de tomarla es: dos píldoras juntas después de una relación peligrosa, y otras dos doce horas después, de manera que hayas tomado las cuatro, antes de transcurridas 72 horas del percance. Si se trata de la micro píldora (Mycroginón) entonces la dosis será el doble (4+4).
También te recuerdo que el límite de horario, de manera que no vayas a pensar que es la solución para aquel encuentro de la semana pasada porque no te servirá de nada. Recuerda: Siempre es mejor prevenir que curar; planifica, y no vayas a abusar de un método extraordinario para lo ordinario.

 FUENTE:
Libro                          “Respuestas para vivir una sexualidad inteligente y segura”.
Editorial:                    Selector S.A. de C.V
Año de edición:         1998
Autor:                         Dra. Anabel Ochoa

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